jueves, 8 de enero de 2015

‪#‎JeSuisCharlie

Como los de Londres, Gaza, Mali o Madrid, los asesinatos de París no callarán la libertad. Ayer los liberticidas golpearon con saña el corazón de la democracia. El espíritu de la República y el valor de la expresión libre. No son más víctimas estas que otras que a diario mueren bajo el horror de regímenes criminales o de estrategias diabólicas que dicen defender no sé qué valores. Muertes igualmente injustas, viles, deleznables. Otras son anónimas, las de ayer tenían nombre y apellidos: libertad de expresión, libertad para hablar, para contar, para discrepar, para criticar, para cuestionar, para informar. Cerca de Notre Dame, a orillas del Sena. Igual de dolorosas, pero estas eran nuestras. Nuestra forma de vivir, de convivir, de pensar. La que nos hace fuertes frente a quienes, dentro o fuera, proclaman el fin de la libertad. Charlie Hebdo seguirá como lo harán los valores republicanos frente a la tiranía de la violencia de quienes pretenden imponer con sangre su falsa verdad. Aquí o allá. No caigamos en su trampa criminal. No.